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Un viaje a nuestro SER por medio del Coaching

Por Germán Antelo, Executive Coach

A todos los que nos apasiona el Coaching, disfrutamos de manera muy grande cuando éste se hace mágico. Uno de esos momentos es cuando se llega a la esencia de la persona, a su verdadero SER, a su motor de ilusiones y sueños.

Como se consigue esto?, pues una de las claves será que entre el Coach y Coachee exista una gran alianza, para que ambos puedan traspasar sus límites y no existan barreras que los limiten.

Uno de los momentos donde aparece la magia del Coaching, es cuando hacemos una exploración al SER del cliente, es decir, cuando este conecta con sus Valores, Visión y Misión de Vida. Porque desde ahí es donde una persona resuena de verdad y puede comenzar a emprender el camino hacia su felicidad y plenitud.

Habitualmente cuando le preguntamos a las personas cuales son sus valores, aparece la confusión , no saben si estamos hablando de ética, moral, de lo que está bien ó mal. Los valores son algo único de la persona, no se juzgan, forman parte de su esencia, es algo suyo y único.

Por ejemplo una persona puede tener como valores a la libertad y a la creatividad, pero en su vida diaria trabaja con tareas vinculadas a la rutina y sistematización de procesos, con lo cual ésa persona vivirá en un estado de frustración constante, ya que no está honrando ninguno de sus dos valores más importantes; libertad y creatividad.

Cuando el coachee logra ver esta falta de sintonía con sus valores, se produce un momento mágico, ya que comienza a sentir el por qué de sus enfados, de sus frustraciones, de su negatividad y actitud mediocre de su vida.

El saber detectar y conocer nuestros valores hace que tomemos conciencia de quién somos realmente y a partir de allí habrá que hacer un proceso de cambios para alinear nuestra vida cotidiana con nuestros valores, de modo que nos sintamos a gusto con lo que hagamos y eso hará que le demos un verdadero sentido a cada cosa que hagamos.

Una vez que tengamos claro cuales son nuestros valores, podremos empezar a construir nuestra Visión de Vida, la que nos indicará, dónde queremos llegar, como queremos vernos dentro de muchos años, quienes nos rodearán, en dónde viviremos, a que nos dedicaremos. El definirla y alinearla a nuestro valores nos permitirá hacer el camino con ilusión y pasión, porque si tenemos una Visión potente, nadie nos detendrá en conseguirla.

Finalmente la Misión de Vida,está vinculada a que huella queremos dejar en esta vida, que impacto queremos provocar, por qué queremos que nos recuerden, la cual estará muy relacionada con nuestros valores y la Visión de Vida.

Este viaje a nuestro SER mediante el Coaching, lo suelo llamar: “el descubrimiento del tridente mágico”, porque en el momento que se descubre y se siente, la vida de la persona en cuestión, cambia por arte de magia. Aparece de golpe la ilusión, los sueños, sube la autoestima, todo cobra sentido y lo más importante, es creer que se  puede vivir feliz y en plenitud.

 

Slow down

Por Daniel Poch, Executive Coach

4 de julio, Aeropuerto de Cracovia, esperando alguna noticia sobre el retraso del vuelo de vuelta a casa. Las horas de espera invitan a la reflexión. Una de las reflexiones es sobre la velocidad a la que nos hemos acostumbrado sin muchas veces prestar atención. Todo es rápido y sin poner nuestra plena atención, aceleramos lo que muchas veces necesita pausa, parada total.

¿Cómo afecta esta velocidad a la práctica del Coaching? ¿Cómo es nuestra presencia en la relación de Coaching? ¿Estamos cliente y coach plenamente presentes? ¿Estamos en el aquí y el ahora? ¿Cómo es nuestro nivel de escucha con esta velocidad de fondo?

En el Aeropuerto pienso en lo que tardaría en hacer este recorrido cuando nos movíamos andando, trotando sobre un caballo o navegando a vela. El viaje en si mismo nos permitía ir adaptándonos al cambio y estábamos adaptados a la lentitud. El viaje podía durar semanas, meses. El viajero tenía tiempo para percibir y aprender de los viajes por los que pasaba.

En las sesiones de Coaching el cliente vive en esta aceleración latente y desea pasar rápido a la acción, desea cumplir sus sueños cuanto antes. Pasar de la fría Polonia a la cálida Barcelona de un salto.

¿Dónde queda el profundizar en el aprendizaje?  ¿Cuánto perdemos en el salto rápido y acelerado? Tiempo para profundizar, tiempo para saborear el camino, tiempo para estar conectados al proceso en el que estamos. Tiempo para clarificar dónde estamos y tiempo para tomar de forma consciente nuestras decisiones. Tiempo para fijar nuestro rumbo. Una vida plena requiere tiempo.

Como coach co-activo, el contexto de la Autogestión es de máxima importancia desde mi perspectiva. A pesar de la aceleración en la que está el cliente, el reto es ir a buscar lo en su vuelo y facilitar la reflexión pausada. Quizás esta es la “Big Agenda”, la “A” mayúscula, la velocidad, la aceleración en la que inconscientemente hemos elegido vivir.

Recuerdo el comentario “slow is fast” de una sabia pareja de líderes que tuve el honor de disfrutar en mi programa de liderazgo, Okokon y Sam. Que sabio recordatorio que permite parar, vivir en el presente, aprender y tomar decisiones conscientes.

Disfrutemos de la aventura que supone un proceso de coaching y propongo viajar a pie, avanzar sin prisa pero sin pausa. Avanzar estando presentes. Avanzar en plena consciencia. Slow is fast, porque cada paso con plena consciencia es un paso acertado. Cada paso acertado es un viaje consciente.

 

Pep Guardiola o Atrévete a hacer lo que te sale del alma

Por Jaume Roset, Coach Profesional, ACC, CPCC

En los últimos meses han aparecido muchos artículos en publicaciones de liderazgo y management hablando sobre los éxitos de Pep Guardiola y el Barça. Fundamentalmente se preguntan dónde reside el secreto del éxito y cómo replicarlo en las organizaciones. Sinceramente creo que muy pocos dan en el clavo.

Desde mi punto de vista la clave de todo es la pasión, estar abosultamente enamorado de la profesión que ejerces y de lo que representas. Sí, es verdad, en Pep y en el Barça hay mucho talento, hay trabajo en equipo, hay disciplina, compromiso y hasta la necesaria dosis de buena suerte. Pero la semilla de todo es la pasión. Cuando haces lo que sale del alma aparece el esfuerzo, el compromiso, el espíritu de equipo y todos los valores derivados de la pasión.

Los que conocen a Pep Guardiola afirman sin excepción que es un “enfermo” del fútbol. Que se pasa el día trabajando en su despacho, en los campos de entreno, en el avión… Y lo hace porque el fútbol y el Barça son su pasión.

¿Cuál es tu pasión? ¿En qué cosas pones el corazón, el alma? ¿Te has hecho alguna vez esa pregunta?

Creo que es una de las preguntas más importantes que hay que hacerse en la vida. Y responderla en profundidad, comprometerse con ella y pasar a la acción es una experiencia increíble.  El mundo en el que vivimos cambiaría significativamente si esto último fuera algo común. Por citar dos ejemplos:

En el campo empresarial, ¿te imaginas cómo sería una organización en la que el 100% de sus miembros trabajaran en aquello que les apasiona, en aquello que les sale del alma?

En el campo de la educación, ¿te imaginas un sistema educativo en el que predominase descubrir cuál es la pasión de cada alumno? ¿Qué clase de sociedad tendríamos?

Busca dentro de ti, descubre cuál es tu pasión. Y luego atrévete a vivir de ella y por ella. Tiene riesgos, es cierto, pero es mucho más arriesgado vivir alejado de tu pasión, de lo que realmente quieres.

 

De gurús y otros pelajes

Por Jordi Vilà, Executive Coach

Me debatía en la duda de si escribir este post o no y, al final, ganó mi espíritu de Coach: La autenticidad como uno de mis valores principales, a coste de casi lo que sea. ¿Qué me llevó a esta reflexión?, la falta de humildad, la prepotencia y la soberbia de las palabras escritas en un blog por uno de los “autodenominados” gurús.

Mi verdad no es más que una de las verdades posibles pero, en absoluto, LA VERDAD, es decir, mi percepción es una más de las perspectivas desde las que puedo ver un determinado elemento o suceso, pero soy consciente de que puede existir una más, o quizás 2.376 más y, posiblemente, muchas de ellas tan o más valiosas que la mía.

Me temo que cada vez más se confunde el popularismo con el dogma de fe, y eso es algo muy peligroso, por el solo hecho de que creamos en ídolos dorados…con pies, ya no de barro si no de arenisca, susceptibles de ser derribados tras la menor de las ventiscas, y no hablo solo de las princesas del pueblo.

En mi vida personal y profesional he tenido la suerte de aprender de jóvenes y mayores, de Jefes, compañeros, amigos, colegas, enemigos, hijos, sobrinos….y al fin, de todos aquellos con los que me he relacionado. Cada vez tengo más claro que no hay persona en el mundo de la que no pueda aprender, e incluso aprehender…en cuanto me saque de encima mi pátina de soberbia limitante.

El tiempo me ha hecho llegar la brillantez del error, el tremendo aprendizaje que se esconde tras él, en ocasiones a costes elevados con profundas cicatrices, pero aprendizaje valioso.

Tan solo espero la generosidad de los que están conmigo si, algún día, caigo en la tentación de creerme algo más que los demás, porque todos somos brillantes en alguna área, quizás poco convencional, pero no por ello menos gratificante, ya que lo que para mi es veleidad, para otro es un principio básico que puede regir su destino.

Mi querido gurú, gracias por existir….porque, al fin y al cabo, tiene que haber de todo. Ying y Yang, tierra y aire, fuego y agua, cara y cruz.

 

La conquista de la verdadera felicidad

Por María Mateo, Executive Coach

La eterna búsqueda del ser humano por alcanzar la Felicidad es y ha sido el motor  que ha inducido al hombre de todos los tiempos a caminar hacia adelante, a dar pasos a veces sin una dirección concreta,  pero sintiendo que ese ansiado destino estaba  próximo, pensando que quizás fuese en la próxima estación  donde podría apearse del tren, con la esperanza de encontrar ese  lugar anhelado, como si de la tierra prometida se tratara.

El concepto de Felicidad es muy amplio, a la vez que difícil de definir y concretar. Dependiendo a quien le preguntes obtendrás una u otra respuesta más o menos vaga de lo que subjetivamente podría ser la Felicidad para cada uno, aunque generalmente se relaciona la felicidad con la adquisición de bienes materiales. Así podemos ver cómo define el diccionario de la Real Academia de la Lengua la Felicidad como “el estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”. Sin embargo es bien sabido por todos, que la felicidad basada en la posesión de bienes materiales siempre será efímera, ya que cuando obtenemos lo que deseamos, si bien  sentimos una ráfaga de alegría, también es cierto  que desaparece tan pronto como nos habituamos a ella.   Entonces, ¿a qué clase de bienes nos estamos refieriendo?

Si revisamos las enseñanzas que los sabios de todos los tiempos nos han legado, podemos encontrar el faro que nos permita  ver con claridad el camino, la dirección a seguir y  elegir a conciencia el equipaje necesario para emprender la travesía.

Platón nos dice que no se puede ser feliz sin ver la obra de Dios en el mundo, que se manifiesta como modelo para la felicidad humana;  y que  para que el hombre pueda alcanzar la felicidad es necesario que se identifique con la divinidad practicando la Virtud.

Para San Agustín la felicidad auténtica y el objetivo último del comportamiento humano es la sabiduría que se encuentra en las profundidades de uno mismo, que nos muestra a Dios y que se revela a través de la conciencia.

Epícteto nos dice que el objetivo de la conducta humana es la felicidad, estado que se alcanza con la fidelidad a la naturaleza y a la razón. Su propuesta ética gira alrededor de la virtud como requisito para conseguir la felicidad, pues la virtud es un bien por sí misma y su realización trae consigo la felicidad. Por otro lado en su sabiduría práctica nos recuerda que las condiciones de la verdadera felicidad es” durar siempre y que ningún contratiempo pueda perturbarla”.

Para el Dalai Lama la felicidad puede ser un estado permanente en los seres humanos y se puede lograr con el desapego y la compasión que nos permiten cambiar nuestra forma de ver el mundo y liberarnos del sufrimiento.

Lo cierto es que  la preocupación del hombre por la conquista de la Felicidad no tiene tiempo ni lugar. Seguimos haciéndonos las mismas preguntas y seguimos en pos de “la gran respuesta”.

Actualmente la búsqueda de la felicidad nos lleva a realizar distintos estudios sociológicos de cómo siente nuestra sociedad, qué cosas le aportan felicidad y qué cosas les aleja de ella. De hecho, el año pasado se celebró en Madrid el primer Congreso Internacional de La Felicidad que tuvo como  nota exótica la participación, en el acto de clausura, del honorable Jygme Thinley, primer ministro de Bután. Un pequeño país situado en el extremo oriental del Himalaya cuyo paradigma de desarrollo es la FIB (Felicidad Interna Bruta), que tiene como propósito «crear las condiciones para alcanzar la felicidad de los ciudadanos, cubriendo tanto las necesidades materiales del cuerpo, como las emocionales e intelectuales de la mente».  Algo que da mucho que pensar …

Tambien me ha hecho reflexionar y quiero compartir con vosotros, un artículo de la Revista “el Mundo de Sophia” escrito por Antonio Marí, joven filósofo contemporáneo, que con absoluta maestría nos destaca la importancia del equilibrio entre el progreso del mundo externo y el desarrollo de nuestro universo interior. Y de cómo nuestra sociedad moderna ha dedicado todos sus esfuerzos en el desarrollo de la vida material (creación de aviones, electrodomésticos, armas, cohetes, ordenadores, móviles, sistemas financieros, etc ), que si bien son avances tecnológicos que nos aportan  confort y bienestar, ha sido en detrimento de algo tan esencial y consustancial al hombre que es la conciencia y  desarrollo de su vida interior. Nos cuenta como “los sabios de antiguas civilizaciones en la India, Tíbet, Egipto, Grecia, China, etc dedicaron su tiempo y energía durante milenios a conocer las leyes  y principios que rigen nuestro mundo psicológico y espiritual para descubrir métodos, claves y herramientas con las que desarrollar la voluntad, la concentración, la meditación, la serenidad, el discernimiento, la templanza, la intuición, la empatía, la contemplación, etc… factores todos ellos consustanciales a la verdadera felicidad”.

Pero me gustaría que hiciésemos a nivel individual una reflexión sobre dónde se encuentra para cada uno de nosotros esa felicidad tan ansiada. Os invito a realizar un viaje interior que nos ayude a conocernos más, saber cuáles son nuestras fortalezas y como potenciarlas, cuales son los retos internos que se nos presentan,  qué necesitamos conquistar de nosotros mismos, dónde y cómo podemos ser más útil a la sociedad y a nuestro entorno. Si buscamos la verdadera felicidad  como el estado permanente de plenitud del alma, solo tenemos que buscar dentro de nosotros, ser conscientes de nosotros mismos y de nuestra relación con los demás. Solo con ese desarrollo interior hallaremos todo lo necesario para anclar definitivamente la sensación completa de Bienestar, que nos permitirá imprimir todas nuestras acciones  con el sello del AMOR.

Por último quiero compartir esta perla de Deepak Chopra que encierra una clave más   para acercarnos a la ansiada felicidad:  “Practicar la Ley del Dar es muy simple: Si quieres felicidad, dale felicidad a otros; si quieres amor, aprende a amar a los demás; si quieres atención y apreciación, aprende a dar atención y apreciación; si quieres abundancia material, ayuda a otros a tener abundancia. De hecho, la manera más fácil de obtener lo que quieres es ayudando a otros a obtener lo que quieren”.

Y yo le añadiría: “pero no lo hagas para recibir la recompensa. Hazlo sin esperar nada a cambio, como lo hace la naturaleza cuando da sus frutos, como lo hace la lluvia cuando moja o el fuego cuando calienta o el sol cuando ilumina nuestra vida ”.

 

Coaching. Una herramienta útil. V

Por Jordi Vilà, Executive Coach

-Ayer nos dijiste que nos hablarías de limitaciones….

-Si, todos tenemos unas creencias, y esas creencias, nos pueden ayudar a crecer o nos pueden mantener limitados

-Hasta ahí, te sigo, ¿y?

-Bien, vamos a suponer que desde que eres pequeño te digo que fumar es de personas maduras, decididas y valientes; tu creces y, obviamente, lo haces fumando porque, si dejaras de hacerlo, serías una persona inmadura, titubeante y cobarde, ¿si?

-No necesariamente

-Supón que todo el mundo te dirige en esa dirección.

-Vale, entonces es posible.

-Bien, eso es una creencia que te has inculcado y que te hace esclavo de un hábito, el de fumar.

-Otro ejemplo, imagina que en casa te vamos machacando diciéndote que no vales para tal o cual cosa, te lo acabas creyendo y jamás lo pruebas…hasta que decides replantearte esa creencia limitante, te marcas como objetivo hacer eso, trazas un Plan y lo vas llevando a cabo….al final, verías como aquello que creías no poder hacer, no solo lo haces si no que, además, lo haces bien; tan bien como te permitas hacerlo.

-¿Y eso pasa con todas las cosas?

-Con muchas de ellas, por eso es interesante replantearse si aquello para lo que no estoy capacitado es algo que quiero cambiar. Por ejemplo, si de verdad no puedo apuntarme al gimnasio porque soy un inconstante, o es que me es cómodo creerlo así y dejo que me limite.

-Caray!, pues sí que parece ser útil el Coaching.

-Realmente lo es; piensa que hace que la mejor persona que hay dentro de ti, salga a la luz, como persona, como directivo, como marido, como músico, como deportista, como estudiante, como escritor como….lo que tu quieras.

-Y no dejes nunca de preguntar, ahí está la auténtica riqueza.

FIN.

 

El coaching como filosofía de vida

Por Germán Antelo, Executive Coach

Hoy en día se está escuchando y escribiendo mucho sobre el Coaching, aparece por muchos lados y a su vez muchos se declaran que son Coach, hay cientos de talleres, seminarios sobre el coaching y parece la profesión del momento y futuro.

Durante mi formación como Coach Co-Activo, en el cual he pasado un proceso de profunda transformación en mi vida, es decir, quité el personaje que me había creado durante años, fruto de los paradigmas y creencias de la sociedad, para dar paso a mi esencia y mi SER.

El Coaching para mi, es más que un conjunto de potentes herramientas, lo tomo como una filosofía de vida, porque gracias a ser Coach, exploré cuales eran mis valores, elementos que nos hacen Auténticos tales como la libertad, creatividad, respeto, etc., y a partir de esto definí mi Visión y Misión de Vida.

Todo esto que cuento fue muy revelador para mi, descubrí que mi estado de insatisfacción, frustración y broncas, se originaban porque no honraba adecuadamente a mis valores, ya que con mis actividades diarias los vivía pisando como mis zapatos al suelo, además al carecer de una Visión de donde vas y para que has venido al mundo (Misión), es normal que viviera en ese estado.

Una vez que entendí, sentí y definí lo que cuento, la vida dio un giro total, es como que la habitación estaba totalmente oscura y de pronto se hizo la luz, increíble la sensación y claridad para tomar decisiones.

Además si incorporas el SER Coach Co-Activo a todos los aspectos de tu vida, aprenderás a ver las cosas desde diferentes perspectivas, darás paso a tu intuición, un poderoso don que llevamos dentro pero el cual no utilizamos, ya que a nuestro estado racional no le conviene.

También el coaching te permite SER más tolerante, más curioso, te interesa más lo que es la persona y no tanto lo que hace, además cuentas con un profundo conocimiento propio, lo cual te permite saber cuando no te encuentras bien ó molesto por donde viene ese malestar, es decir, que valores propios no estás honrando.

Por eso es importantísimo que cuando una persona decida hacer un proceso de Coaching, elija un Coach, que desde un primer momento irradie pasión e ilusión por lo que hace, que se tenga la sensación de que es una persona como cualquiera, pero que es alguien que ha probado sus herramientas, que confíe en ellas, que sepa autogestionarse  y sobretodo que confíe en el cliente, porque una de las características principales que debe tener un Coach, que crea en las personas ciegamente que son capaces de encontrar a su verdadero SER y todos sus talentos.

El Coach es el perfecto compañero de viaje hacia el interior de las personas, les ayuda a través de sus preguntas, herramientas y vivencias, a que vayan más allá de los límites fijados por el coachee, a que sea mejor y viva en plenitud.

Por eso me convenzo cada día más, que cuando el coaching se convierte en una filosofía de vida, el camino hacia la plenitud está asegurado.

 

Coaching. Una herramienta útil. IV

Por Jordi Vilà, Executive Coach

-Venga, ahora cuéntame, ¿es solo para directivos?

-No, claro que no, es para cualquier persona que quiera hacer cambios en su vida, o encontrar aspectos que desconoce o trabajar una relación o…

-¿O qué?

-O simplemente entrar en sí mismo acompañada de otra persona, buscando aspectos que le harán sentirse mejor, más pleno, más realizado, más feliz. De algún modo, decimos que quiera dirigir su vida, saber dónde está y hacia donde quiere ir

-¿Y una vez lo sabe?

-Que explore las posibilidades que hay ante él; de alguna manera, que vea que, además de ver la vida con gafas azules, también la puede ver con verdes, rojas o amarillas, y que eso tiene un efecto muy potente en las opciones que se brindan.

-¿y qué tiene eso para ella?

-Pues tiene que, entonces, a partir de ahí, será completamente consciente de la situación y podrá escoger entre hacer que pasen las cosas o esperar a que ocurran. Entonces podrá elegir no hacer nada, pero será una elección libre, no una dejadez

-Parece apasionante, papá, de hecho, se te nota una pasión distinta.

-Sí, el Coaching es una herramienta muy poderosa que te permite, como profesional, ver como las personas se hacen más grandes que, de alguna forma, encuentran el mejor YO que tienen dentro y, claro, ver eso te hace sentir que las personas somos muy grandes….si y solo si, nos permitimos serlo, pero las limitaciones, las ponemos nosotros.

-¿Limitaciones?

-Si, limitaciones, pero eso no toca hoy, mañana te lo cuento

…continuará en el siguiente post

 

La vocación y el hábito hacen al monje

Por Víctor Vallejo, Executive Coach

“El liderazgo es la capacidad de trasladar la visión a la realidad.” Warren Benis

Dice el refrán que “el hábito hace al monje” y hay, por desgracia, muchos monjes, directivos, gerentes y empleados, madres y padres, estudiantes y becarios cuyas acciones no resultan para nada inspiradoras. Es una pena que se haya reducido el ámbito de aplicación de la palabra ‘vocación’. O se tiene vocación religiosa, de la que ya queda muy poca, o se tiene vocación de torero, maestro o médico, por citar tres profesiones para las que se requiere mucha vocación.

¿Y qué pasa con el resto? ¿Hago lo que hago por vocación o por dinero? Tan verdad es que necesitamos comer, sueldo, como que necesitamos sentido, el desarrollo de nuestro verdadero y único potencial. Y es que sin vocación, sin un llamado o propósito, ningún trabajo o actividad resulta auto-motivadora y conviene recordar que la auto-motivación es uno de los rasgos de las personas emocionalmente inteligentes.

El Coaching ayuda a que las personas recuperen su visión y se liberen de la sumisión que coarta su potencial. Todos nacemos con una misión que cumplir y con un don propio que ha de convertirse en actividad (una actividad remunerada, para vivir, y una actividad no remunerada, para re-vivir).

Stephen Covey, en su magnífico libro “El 8º hábito”, nos plantea cuatro preguntas que nos ayudarán a encontrar nuestra voz (lo que estamos llamados a ser) en los distintos roles de nuestra vida (familia, trabajo, contribución social…):

  1. ¿De qué necesidad soy consciente?
  2. ¿Poseo un verdadero talento que, si se disciplina y se aplica, puede paliar esa necesidad?
  3. ¿La oportunidad de paliar esa necesidad alimenta mi pasión?
  4. ¿Me inspira mi conciencia para que me comprometa y pase a la acción? ¿Está de acuerdo con mi verdadera escala de valores?

Si encuentro una necesidad y respondo afirmativamente a las tres restantes preguntas, ya tengo una visión inspiradora y una misión que desarrollar en la vida. El Coaching posee unas herramientas estupendas para que las personas encuentren su propósito de vida  y, además, las alienta para que  pasen a la acción; asuman riesgos, tomen decisiones y mantengan sus compromisos a lo largo del tiempo. Porque, como dice el refrán, “la vocación y el hábito hacen al monje”.

 

Coaching. Una herramienta útil. III

Por Jordi Vilà, Executive Coach

-Pues vaya chorrada!; si lo hace así, hazlo de esta otra manera y ya está.

-No es tan sencillo; tu estás habituado a hacer las cosas de una manera concreta, hasta que descubres que hay otras que son más eficaces. Al principio, cuesta verlo, pero es cuestión de entrenamiento, por otra parte, el cambio no es fácil, muchas veces cuesta, es como si a ti, ahora, levantándote con el pie derecho, te pidieran que lo hicieras con el izquierdo.

-¿mmmmm?

-Si, imagina que has descubierto que se levanta uno de mejor humor pero, claro, tu siempre lo has hecho de otra manera, te resulta más fácil, así que la cabra tira al monte.

-¡Claro!, estás más cómodo!

-Precisamente de eso se trata, que no siempre lo que es más cómodo es lo que necesitamos; de hecho, a eso le llamamos la zona de confort, una zona nuestra de 1 m2 en la que vivimos, sin darnos cuenta que, en cuanto la rompemos, esa zona se amplía y pasa a tener 2 m2 , y luego 3, y luego 5 y luego….es como si le cogiéramos el gusto a ir un paso más allá.

-¿Y ya está?

-¿te parece poco?; Hay directivos que buscan un mejor liderazgo, otros que quieren ser más creativos, otros quieren dar clases, otros, ….. y juntos exploramos qué es lo que quieren y cómo lo van a hacer, es decir, no lo dejamos en el mundo de las ideas si no que pasamos a la acción

-Así, deben flipar

-Muchas veces se producen cambios espectaculares, pero nosotros, los Coaches, no hacemos más que acompañarles; la grandeza está en la persona que tenemos delante. Todos somos brillantes, pero no nos permitimos serlo, o nos resulta más cómodo no serlo.

-Y eso, ¿es solo para directivos?

-Eso te lo cuento mañana, que se ha hecho tarde y he visto que, si me voy a dormir antes, aunque me pierda esa serie de los martes, al día siguiente estoy de mejor humor y rindo más.

… continuará en el siguiente post