Beneficios del mentoring en las organizaciones

Por Francisco Giménez Plano, fundador de Augere

El mentoring es una excelente herramienta para el desarrollo de personas, generalmente de alto potencial, en las organizaciones. A través del mentoring, una persona senior de la organización acompaña a alguien más joven, dándole soporte en la gestión de su carrera, aportándole una visión más global del negocio, compartiendo su amplia experiencia o ampliándole el networking interno, entre otras muchas cosas.

Es una manera eficaz de ayudar a las personas de la compañía a progresar en sus trayectorias profesionales, construyendo una relación de confianza y respeto entre el mentor y el mentee, que normalmente trabajan en un ámbito similar, si bien es independiente de la relación jerárquica.

El mentoring ofrece beneficios tanto para el mentor como para el mentee, pero también para la empresa. El mentoring facilita que otras personas adquieran el modelo y los comportamientos del estilo de liderazgo de la compañía, además de ayudar a que las personas clave de la organización asuman responsabilidad en su propio desarrollo profesional.

En una entrevista extraída del libro “La práctica del Mentoring en la Empresa”, Estíbaliz Ortiz, Universidad de Navarra, para Hewlet Packard, “el mentoring es una excelente oportunidad tanto para el mentor como para mentee. El mentor disfruta ofreciendo, y el que recibe aprende y crece personalmente y dentro de la compañía”.

La organización también se ve beneficiada por la relación: “… primero es el mentorizado […], después el mentor porque se enriquece mucho más con esa relación […]. Y en tercer lugar la organización, porque tiene personas que son más conscientes de cómo manejar su carrera profesional”.

El beneficio más favorable para la organización consiste en que se acortan los procesos de aprendizaje: “te evita muchos saltos intermedios”. […] Cuando tienes un mentor evitas dar pasos en falso: aprendes de su experiencia, y también de sus errores: te puede decir cómo tomó él una decisión y explicarte si le fue bien o le fue mal. Esto ayuda a que el mentorizado evite decisiones que ralentizarían su proceso de desarrollo dentro de la compañía.

Beneficios para el mentee

Entre los beneficios para el mentee, podemos señalar la mejora de su capacidad gracias al desarrollo de competencias y se beneficia del conocimiento y la experiencia de otros; el aumento su red de contactos; la ampliación de su visión global y una mejor comprensión de la empresa; el hecho de disponer de una persona de confianza segura que le permite discutir cuestiones y aprender de las experiencias de otros; o de disponer de otras vías para obtener asesoramiento acerca de su desarrollo profesional.

Beneficios para el mentor

Entre estos beneficios podemos señalar la mejora de sus habilidades de comunicación, gestión de personas y liderazgo entre otras, que pueden aplicar, además, en su ámbito directivo; la mejora de su conocimiento sobre otras áreas del negocio; una mayor comprensión de las cuestiones a las que se enfrentan los que están en otros niveles de la organización; la posibilidad de reflexionar sobre la gestión de equipos, el estilo de liderazgo y la estrategia de la empresa al tratar de ello con el mentee; o el simple hecho de obtener satisfacción al contribuir al desarrollo de otros.

Beneficios para el manager

Entre otros, la posibilidad de enfocarse de forma más clara en el desarrollo de competencias funcionales del colaborador; que las nuevas incorporaciones en su equipo se puedan poner al día con mayor rapidez; las discusiones sobre el desarrollo profesional son compartidas por alguien más, en este caso el mentor; o que pueda centrarse más en el negocio.

Beneficios para el negocio de la compañía

Entre ellos podemos señalar el hecho de que facilita que las personas de la organización adquieran el modelo y los comportamientos del estilo de liderazgo de la compañía; que el mentoring ayuda a que los mentees asuman la autoresponsabilidad en su desarrollo profesional; fomenta la satisfacción laboral, el compromiso y la fidelización; permite aplicar y poner en valor el talento directamente en proyectos estratégicos; permite que las nuevas incorporaciones y las personas que cambian de rol profesional asuman sus responsabilidades más rápidamente; o aumenta la comunicación efectiva y la gestión de conocimientos.

Son muchas las empresas que ya han apostado en el pasado o apuestan en la actualidad por los programas de mentoring, cuya implantación en distintos tipos de compañías conlleva beneficios para las personas implicadas y sobre todo para el negocio.